FIV en el CN

(FIV en el ciclo natural)

Los primeros tratamientos de FIV, como el que dio vida al primer bebé probeta, Louise Brown, fueron fecundaciones in vitro en ciclos naturales. Para superar el obstáculo de disponer de un único óvulo se introdujo la estimulación hormonal. El problema de la ovulación precoz, relativamente frecuente, se pudo solucionar administrando análogos, y más tarde antagonistas de la GnRh.

Transcurrieron varias décadas antes de que se volviera a plantear la cuestión de si quizá la realización de la FIV (y, naturalmente, ICSI) en el ciclo natural paralelamente a la FIV convencional actual ofrece alguna ventaja.

La FIV en ciclo natural (CN) es un procedimiento muy poco agresivo en el que apenas influyen los fármacos.

En el tratamiento en el ciclo no estimulado no hay riesgo de síndrome de hiperestimulación (SHO), rara vez se produce un embarazo múltiple, la carga física y emocional es menor, y resulta mucho más barato.

Pero no se puede obviar que es menos eficaz y ofrece menos garantías de éxito. La tasa de embarazo por ciclo es más baja que con la FIV convencional. Esto se debe, en primer lugar, a que en el 10%-15% de los casos no se llega siquiera a obtener óvulos a causa de la ovulación prematura. Otro motivo es que sólo puede fecundarse un óvulo. Como en la FIV (convencional o en el CN) por término medio sólo se fecundan el 80% de los óvulos, naturalmente la tasa de éxito tiene que ser menor.

En los últimos años han proliferado los trabajos científicos que demuestran que la capacidad del endometrio para que se implante un embrión parece ser menor en mujeres que han sido sometidas a FIV convencional que en circunstancias normales. Esto se achaca al nivel de estrógenos extremadamente alto que resulta de la estimulación.

Sin embargo, la ausencia casi total de riesgos representa una gran ventaja. Únicamente la extraccion del óvulo, que es corta y sencilla, entraña un riesgo al menos teórico. El ciclo en general conlleva un nivel menor de estrés.

No son necesarios ni antagonistas ni agonistas de la GnRH, y el problema de la ovulación prematura se soluciona fácilmente con la administración de ciertos fármacos en forma de comprimido o supositorio. Lo único que resulta algo más costoso para la paciente y para el centro son los estudios hormonales y las ecografías, que deben realizarse con más frecuencia.

La extracción de óvulos puede realizarse sin anestesia (o, si se desea, con anestesia local). Habitualmente, la mujer puede volver al trabajo el mismo día. Como los ovarios no presentan un engrosamiento quístico por la estimulación hormonal, el tratamiento se puede repetir sin problemas en varios ciclos consecutivos. Tampoco hay que olvidar que estos ciclos son más baratos que los estimulados, pero que la tasa de embarazo tras la transferencia del embrión (sí, de UN solo embrión), de un 20% por embrión transferido, naturalmente es más baja que con la “FIV convencional“, ya que con ésta se transfieren de 2 a 3 emrbiones. Sin embargo, comprovará que la carga física y emocional de un ciclo de este tipo es muy baja.

¿Qué mujeres cumplen los requisitos para someterse a una FIV/ICSI en el ciclo natural?

  • Mujeres que no quieren someterse a un tratamiento hormonal
  • Mujeres que han tenido malas experiencias con la estimulación hormonal
  • Mujeres con alto riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)
  • Las mujeres que presentan una mala respuesta a la estimulación hormonal
  • Mujeres mayores que, incluso con estimulación hormonal, sólo producen de 1 a 3 óvulos
  • “Fracasos de implantación”, es decir, mujeres que siempre han producido embriones de buena calidad con la FIV convencional, pero nunca han logrado la implantación.
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